Venecia, desde su origen, convive con el agua: los primeros habitantes, para escapar de las incursiones de los bárbaros, se refugiaron en la laguna, y, a causa del terreno pantanoso, se vieron obligados a construir palafitos para vivir. Estos palafitos, poco a poco, fueron convirtiéndose en una de las ciudades más bonitas del mundo, que vive entorno al agua y cuya calle principal es el Canal Grande, por el que cada día pasan muchas embarcaciones que van de una parte a la otra de la ciudad; 446 puentes de piedra, hierro o madera unen las calles y callejuelas de la ciudad. El agua es la particularidad de esta ciudad, pero no siempre es fácil, porque también existe el fenómeno del “acqua alta”, la marea alta: el agua cubre el suelo de Venecia a causa de las corrientes y del viento. Este fenómeno es más frecuente en los meses que van de noviembre a mayo. La primera parte que se sumerge es Plaza San Marcos, que es el punto más bajo de la ciudad, y la plaza es todavía más espectacular. Pero por muy fascinante que pueda resulta, la frecuencia de este fenómeno está aumentando cada año y está dañando los cimientos de las casas y los demás edificios. En 1966, en Venecia hubo una gran inundación que paralizó la ciudad, ya que se quedó sin energía eléctrica. Desde entonces, se han realizado muchos proyectos para proteger Venecia y algunos ya se han activado, pero harán falta años antes de que los terminen.
El Canal Grande, que los venecianos llaman el “Canalizzo”, es la calle principal de Venecia. Es de unos 4 Km. y divide la ciudad en dos: la parte este, que tiene tres “sestieres”, y la oeste, con otros tres “sestieres”. Tiene tres puentes: degli Scalzi, de Rialto y dell’Accademia.Desde que Venecia se convirtió en una potencia, este canal ha sido la vía principal para el transporte de la ciudad: antiguamente estaba lleno de barcos que iban hasta Rialto. Hoy, en cambio, navegan “vaporettos”, góndolas y lanchas que van y vienen de una orilla a la otra para que los turistas puedan admirar los preciosos palacios de las dos riberas. Fueron construidos en un periodo de unos quinientos años y algunos son espléndidos ejemplos de arquitectura veneciana que nadie puede perderse si visita esta ciudad.